Cuando el dolor parece no tener fin
El duelo transforma la vida, pero el amor permanece
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Hay momentos en los que el mundo se rompe de un instante a otro.
Hay quienes hoy esperan una llamada que nunca llegará. Otros siguen buscando a un ser querido. Hay familias que no saben por dónde empezar a reconstruir sus vidas.
Cuando una tragedia golpea, las palabras parecen pequeñas.
Lo sé porque un día yo también descubrí que existen dolores para los que no hay respuestas suficientes.
Después de la partida de mi hijo Matías entendí algo que nadie puede enseñarte hasta que lo vives: el amor no termina cuando una vida termina.
El amor cambia de forma.
Ya no puede abrazarse con las manos, pero sigue abrazando el corazón.
Con el tiempo comprendí que recordar no significa vivir atrapados en el pasado. Recordar también puede convertirse en una forma de seguir amando.
Por eso, a quienes hoy atraviesan la oscuridad, quisiera decirles algo con todo mi corazón: no permitan que el dolor les haga creer que el amor desapareció.
No desapareció.
Está en cada recuerdo que los hace sonreír entre lágrimas. Está en cada acto de bondad que nace después de la pérdida. Está en cada persona que decide seguir viviendo para honrar a quien ama.
Hoy sigo orando por Venezuela, por quienes lloran, por quienes esperan, por quienes ayudan y por quienes, aun con el corazón roto, encuentran fuerzas para levantarse una vez más 🙏.
Porque he aprendido que, incluso en medio de la noche más oscura, el amor sigue siendo más fuerte que la desesperanza.


❤️💙❤️🇻🇪