Otra forma de sostenerlo
Sobre el dolor… y la paz que a veces también aparece
Este post está disponible también en inglés. Puedes leerlo aquí
Cuando atravesamos una pérdida profunda…
hay algo que se vuelve muy natural: el dolor ocupa todo.
Y es lógico.
Y es válido.
Y es humano.
Porque cuando el amor es tan grande…
su ausencia se siente igual de grande.
Hay momentos en los que el cuerpo no puede más.
En los que la mente repite lo mismo una y otra vez.
En los que el corazón solo sabe decir:
“esto no debería haber pasado”.
Y en esos momentos no hay nada que corregir.
Pero con el tiempo…
a veces muy despacio…
empieza a aparecer algo distinto.
No en reemplazo del dolor.
No para quitarlo.
Sino junto a él.
Pequeños momentos de calma.
Una respiración más profunda.
Un instante en el que el cuerpo suelta… aunque sea un poco.
Y esa paz… aunque sea breve puede desconcertar.
Porque no tiene lógica.
No responde a lo que pasó.
No “cuadra” con el dolor.
Por eso muchas veces se dice que es una paz que no se puede explicar…
una paz que incluso sobrepasa lo que entendemos.
Y cuando aparece…
una parte de nosotros duda.
“¿Cómo puedo sentir esto… si esto pasó?”
Pero esa paz no es ausencia de amor.
Es el amor encontrando otra forma de quedarse.
Porque el amor no desaparece. Solo cambia de forma.
A veces se vuelve un recuerdo que no rompe.
A veces una sensación suave.
A veces una presencia que no se ve pero se siente.
Y sí…
hay momentos en los que el dolor es tan fuerte
que no deja espacio para sentir nada más.
Y eso también es parte del camino.
Pero cuando el dolor baja un poco aunque sea por segundos, esa conexión puede aparecer.
No forzada.
No buscada.
Simplemente… aparece.
Y no es algo externo.
Es algo que sigue existiendo pero que ahora aprendemos a percibir de otra manera.
Por eso, si en algún momento sientes un poco de paz, no la rechaces.
No significa que olvidaste.
No significa que amaste menos.
Significa que tu corazón
está encontrando una forma más amplia de sostener el amor.
Una forma donde el dolor y la paz pueden coexistir.
Y donde amar ya no es solo extrañar… sino también sentir.
Con amor,
Mama Nubia 💙


❤️💙❤️