Después del terremoto, el amor permanece
Una carta para Venezuela, escrita desde el corazón de una mamá que también ha aprendido a vivir con la ausencia
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Hay momentos en los que las palabras parecen demasiado pequeñas para sostener el peso de lo que siente el corazón.
Hoy, Venezuela está de duelo.
Hay familias que han perdido a quienes más aman. Otras han perdido su hogar, sus recuerdos, la sensación de seguridad. Muchas permanecen de pie en medio de un dolor inimaginable, preguntándose cómo la vida pudo cambiar en un solo instante.
Si tú eres una de ellas, quiero abrazarte desde la distancia.
El duelo es una de las expresiones más profundas del amor. Solo lloramos con tanta intensidad aquello que hemos amado profundamente. Y aunque la pérdida transforma nuestra vida para siempre, el amor jamás desaparece.
Sé que en momentos como estos surgen preguntas para las que quizá nunca encontremos respuestas. ¿Por qué? ¿Por qué ellos? ¿Por qué ahora?
No pretendo tener esas respuestas.
Pero después de caminar por el dolor más profundo que una madre puede experimentar con la partida de mi hijo, Matías, mi alma aprendió algo que ninguna tragedia ha podido arrebatarme:
No somos solamente un cuerpo.
Somos almas eternas viviendo una experiencia humana.
El cuerpo regresa a la tierra, pero el amor no desaparece. La conciencia no desaparece. La esencia de quienes realmente somos continúa su viaje.
Creo, con todo mi corazón, que quienes partieron no fueron abandonados. Fueron recibidos por un Amor infinitamente más grande de lo que nuestra mente puede comprender. Hoy están rodeados de paz, abrazados por Dios, libres del dolor, del miedo y del sufrimiento.
Y me gusta imaginar que entre ellos hay niños sonriendo nuevamente, abuelos reencontrándose con quienes tanto extrañaban, animalitos corriendo libres, y cada alma descubriendo que la muerte nunca fue el final.
Solo fue el regreso a Casa.
Para quienes permanecen aquí, sé que el camino puede parecer imposible.
Habrá lágrimas.
Habrá silencios.
Habrá días en los que simplemente respirar será un acto de valentía.
No apresures tu duelo.
Honra cada lágrima.
El amor no conoce calendarios.
Pero cuando tu corazón esté preparado, permite que la esperanza se siente a tu lado.
No para borrar el dolor…
Sino para recordarte, con infinita ternura, que la separación es temporal, mientras que el amor es eterno.
A todos los que hoy sufren en Venezuela:
Que puedan sentirse sostenidos, incluso cuando crean que están solos.
Que manos compasivas lleguen hasta ustedes.
Que los desconocidos se conviertan en familia.
Que la bondad nazca en cada rincón.
Y que la Luz de Dios envuelva a cada alma: a quienes permanecen aquí, a quienes partieron y a quienes hoy están aprendiendo a vivir con una silla vacía en la mesa.
No sanamos porque olvidamos.
Sanamos porque el amor continúa encontrándonos.
En una respiración.
En un recuerdo.
En un amanecer.
En un acto de bondad.
Hoy abrazo a Venezuela con mis oraciones.
Que la paz alcance cada corazón roto.
Que la esperanza encuentre cada alma cansada.
Y que nunca olvidemos:
El amor es más fuerte que el miedo.
El amor es más fuerte que cualquier tragedia.
Y el amor... nunca muere.
Con todo mi corazón,
La mamá de un ángel que vive en el cielo y en mi corazón 💙


Nubia mi corazón ❤️ estás de luto y abrazo a Venezuela 🇻🇪 con misericordia pidiéndole al señor que después de tormentas llegue la calma abrazados del amor ❤️ divino del señor , me consuela que mi país 🇩🇴siempre acompaña a Venezuela 🇻🇪 con amor ❤️ y respeto , momentos de reflexión para la humanidad , también del dolor sales lo mejor del ser humanos cuantas personas linda ayudando , Venezuela 🇻🇪 te abrazo desde la distancia el señor tenga misericordia 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🇩🇴
❤️💙❤️🇻🇪